INCESTO (Anais Nin)
“A veces siento deseos de descansar, estar en paz, elegir un refugio, un amor, hundirme en él: hacer una elección final. No puedo.”
Pocos escritos exploran la vida amorosa de una mujer con tanta minucia, sutileza, introspección y dolor como lo hace Anáis Nin en su diario. Cuando lo publicó en 1966, lo hizo parcialmente: había aspectos que por razones personales y legales
aún no podía dar a conocer, concernientes a sus relaciones con Henry Miller y su mujer June, con el actor y escritor Antonin Artaud, con sus psicoanalistas Rene Allendy y Otto Rank y, sobre todo con su padre, con quien llegó a consumar la más radical transgresión.
He aquí pues lo que faltaba del diario de Nin, es decir el turbulento período entre 1932 y 1934, publicado por fin sin censura alguna. En su cruda exposición de la lucha de una mujer por hacer las paces consigo misma y redimirse en el acto mismo de escribir, Incesto revela a una Anáis Nin sin máscaras ni secretos, todavía misteriosa, quizás inexplicable.