El sexo hace espuma: Lola ojos de agua y un episodio de sumisión.
Durante el día, vivo para Wen.
Cuando cae la tarde, Wen se mete a la ducha conmigo y yo me hago bola a sus pies, sentada sobre mi culo. Siempre me ducho sentada, desde que era una nena, para pensar mejor. Cuando esta él, siento el impulso de enredar los brazos en sus pantorrillas, clavar mis dedos en sus piernas, me desespero por abarcar, retener, poseer.
¡Oh Dios, como me desespero!, ¡Oh Dios, no me dejes sola!
-Ramas truncas-
Como si se supiera Dueño y Señor, el verme ahí echada a sus pies sumida en la desesperación lo excita. Puedo sentir suavemente su cuerpo vibrar hacia delante y hacia atrás. Levanto el rostro y el agua de la ducha golpea fuerte mi cara, no puedo abrir los ojos, no puedo ver, pero se por cierto que se masturba lentamente y me mira fijo. Imagino en su boca una sonrisa incipiente: éste es el instante en que se sabe malvado.
Al final del día simplemente es Wen, perverso polimorfo, que se masturba lentamente y me mira.
Yo, que no veo pero sé, siempre sé, saco mi lengua, tomo el agua que cae de sus piernas, se la devuelvo, lo beso, clavo aún más mis dedos y por momentos sólo dejo mi rostro ahí: ciego, entregado y golpeado por el agua, para que vea y sea su complacencia.
Estiro mi brazo lentamente, jugando una última carta, alegando un ápice de control y tomo el jabón (el cual detesto porque me da asco compartirlo con el resto de su familia), yasí como así, me lo llevo a la entrepierna.
-Media sonrisa de Lola-
Vibra él, vibro yo. La fórmula es bastante sencilla.
El jabón ahora es mío, más mío que nada.
Vibra él, vibro yo y no dejo de beber el agua de sus piernas hasta que sé, simplemente sé, que pronto esto va a culminar para mi y para él y es necesario que el tenga mi rostro ahí, exhibido con los ojos cerrados de agua, con la boca entreabierta de agua, el rostro sumiso del agua, para que su perversión, bendita, culmine ahí donde se inició todo: en mi cerrar los ojos y tragar.
Despues del mutuo culminar y un silencio satisfecho, mi brazo tiembla agotado las últimas notas del orgasmo mientras devuelve el jabón a su lugar.
Un guiño a alguien que me ve por las noches rascarme las heridas.
Una diablura que me roba la otra media sonrisa.
Al menos ahora tengo certeza, de que su jabón me pertenece.
Esta la primera vez que leo uno de tus escritos. Me gusta como escribís. Me gustó el artículo.
Que serio Randazzo, me masturbo con un jabón y no logro más que esto?
jaja
Jaja, me extraña de Randazzo, si con las variedades Terrabusi se hace una orgia…
Me intrigó tu dibujo… Y me leí TODO el blog.
Interesting enough to keep my attention captive for two hours.
Estuve intentando no analizar, pero me resultó imposible.
Más allá de lo real/ficcional que pueda haber en el relato quiero resaltar lo siguiente:
«Estiro mi brazo lentamente, jugando una última carta, alegando un ápice de control y tomo el jabón (el cual detesto porque me da asco compartirlo con el resto de su familia), yasí como así, me lo llevo a la entrepierna.»
Interesante: un jabón a la entrepierna. ¿Por qué un jabón? ¿Por qué la entrepierna? Hay marcas que ni con jabón se borran… Aunque uno frote insistentemente.
Interesante: un jabón compartido, un jabón que no es propio. El jabón ajeno. Un jabón que te permite “fregarte” toda una familia contra tu entrepierna. ¿Es masturbación u orgía? No dejaste a nadie afuera.
Interesanste: un jabón que da asco. ¿Cómo puede ser que algo que da asco pueda librarnos del propio asco? Pero, de alguna manera podés quedarte con algo de lo ajeno y, a la vez, transmitir algo de lo propio. Vos misma lo decís: «El jabón ahora es mío, más mío que nada.»
¡Claro! ¡Ahí dejaste tu marca! Pero, en el proceso, ¿no quedó, acaso, una marca de la historia del jabón en tu propio cuerpo?
El jabón es tuyo, pero al precio de ser vos un “algo” del jabón y su significado.
Vos querías análisis. Tenés análisis.
¡Un abrazo!
PD: Muy bueno el blog.
Y, asi como asi, no llegaste ni al segundo capitulo y ya entendiste de que va ael libro.
Acerca de eso que se te pega en proceso de apropiación de lo ajeno.
Que cruel que soy conmigo misma. Sobre todo los feriados.
Lo
Y… Todo lo que no se elabora, se repite…
Exelente evaluación svcrk, yo agregaría al análisis realizado por svcrk, con el respeto que te merecés, Divina Lola,que se puede ver a lo largo de todos tus escritos, ya que al igual que svcrk, he leído todo tu blog, una gran falta de tolerancia a la ansiedad, puedo observar claramente, reiteradas tendencias agresivas y autoagresivas de extraordinaria intensidad vinculadas con imágenes de sucesos vivenciados en la mas temprana infancia que distorciona la imágen que tenés de vos misma y de los objetos.
Como bien dijo svcrk, “todo lo que no se elabora, se repite…” sin duda. Los círculos viciosos generados por la proyeccion de la agresion y reintroyeccion de la imágen que tenés de vos misma y de los objetos se ve intensificada en cada una de tus frases.
Espero no haber utilizado un vocabulario muy complejo, aunque si así lo fuera, doy por descontado que tendrás con quien conversarlo.
Saludos y muy bueno tu blog.
Si los presos estudian abogacía, imaginate como me las ingenie yo.
=)
Lo
genial, me olvido de todo, me transporta a otro lugar