Capítulo II: La Increíble Pendeja Kamikaze

Uno de mis primeros recuerdos de la infancia se ha tornado con los años más aceptable, claro y nítido.  No se olvida ese primer sentimiento de culpa, cuando eso que con naturalidad se llevo acabo resultó ser un acto aberrante ante la mirada del otro:

Lolita tiene 5 años.

Lolita entra al baño del jardín de la mano con su amiguita.

Se bajan los pantalones, y, como todos los días, se turnan para apoyar las rodillas sucias en el suelo frío y besar el rosado clítoris.

Sonríen, la niña de rizos rubios sonríe. El tacto de la delgadísima piel en los labios, como una fruta.

Talco y sal.

Talco y sal hasta que un día la puerta del baño se abre y la figura de la directora se recorta en la luz del exterior, hasta que los padres son informados y Lolita se entera de la gravedad de sus actos.

La corrupción invade al niño, y si no es culpa de un agente externo ¿De quién es la culpa?

Lolita puede ver esta pregunta en los ojos de los adultos. Freud dice “Perversa polimorfa”, y sonríe.

Eso no tiene nombre, eso es:  “ESTA MAL”.

-Dame un nombre, un nuevo nombre para la niña sucia que soy y jamás vuelvas a llamarme de otra forma.-

En ese momento, la vida de Lolita se estructura. La niña de rizos rubios se convierte en la primer mujer, en un objeto deseado y detestado.

Maltraté a esa niña durante todo el tiempo que permanecimos juntas después de que salieran a la luz nuestras impúdicas actividades. Así también la busqué todo ese tiempo.

La busqué para rechazarla y volverla a buscar.

Y así también, por primera vez, me situé en el papel que desempeñaría el resto de mi vida: el chivo expiatorio, la que carga con la culpa, la que trae la corrupción al hogar.

Todo mal, podría haberse predicho. Todas fueron reemplazos de la niña de los rizos rubios.

Todo fue la misma escena repitiendose y no quise verlo.


4 Comentarios a

“Capítulo II: La Increíble Pendeja Kamikaze”

  1. Avatar junio 24th, 2009 at 11:29 pm Tu vieja dice:

    No estaba mal !!
    Era, era agua como el canivalismo infantil, como el homicida interno… como el deseo por el deseo…
    Pero hay que darle crédito a Lola y su amiguita rubia… yYA A ESA ALTURA…. la tenían re clara.

    Al fin y al cabo, la infancia post edipica es una redundancia para llegar a la dolescencia..: Estúpidos castradores!

    Estúpidas fantasías… estúpido reelaborar en 3ra persona… estúpidos autísticos.

    Estúpido tp de salud mental.

    Estúpida torta de cumpleaños de 50…..

    Y más! Mucho más!

    Y sobre todo: Loleta Pantaleta.

    (unofficial website http://www.loletapantaleta.com, donde podés encontrar a loleta en todas las propagandas de dot jajajaj)

    Nos vemos al rato


  2. Avatar junio 25th, 2009 at 1:32 am Potus dice:

    Calculo que la de arriba no será la nana.
    Te la tenías guardada esa, pillina.


  3. Avatar junio 25th, 2009 at 4:07 pm Mar dice:

    Yo creo en ese primer error de los padres y la sociedad… no digo que dejen quizas a los niños exponerse tan libremente en sus actos porque se que es mucho pedir pero en lugar de retarlos o decirles que esta mal la clave esta en distraerlos con otras cosas, o la manera en que no lo tomen personalmente.. sino, en consecuencia, eh aqui nosotros, los reprimidos culposos que se exitan con lo prohibido.

    Pd: entre en esta web por el nick de ak, esta muy linda, te felicito Lola.

    Saludos!


  4. Avatar julio 10th, 2009 at 2:24 pm Tuki-o dice:

    “Pero si hablo de mi corazón, del corazón de niña de donde te saqué -de donde extraigo para siempre este lazo de sangre que quiere que mi sufrimiento me haga dolerme a tu lado y que tu sufrimiento te haga gemir a mi lado-, no sólo hablo de sufrimientos o gemidos sino del jubiloso delirio que nos exaltaba cuando nos mirábamos con las manos juntas. Porque nuestro suplicio era, exactamente, el placer que desbordaba de nosotros.”


Tu Email no será publicado.

Ejemplo

Mete tu comentario aqui:

« Entrada anterior Entrada reciente »