De Lola a Wen: Primer exabrupto de desnudez. Hard Candy y el día que Wen casi la pierde. Parte II
¿Realmente crees que es normal que alguien tan egocéntrico como yo gire en torno a tu vida? Si le prestaba atencion a lo que tenía adentro, tenía que salir a matar. No se porque no te deje ese día, me gustaría decir que porque te amo, pero creo que ese día en particular no te amaba.
No supe que hacer, estaba totalmente atontada por el dolor, estaba en shock. Todo este tiempo y todavía ni siquiera se que siento. Yo solo se doler. No sabría que decir del amor.
Se que me amas con locura y que en realidad todo esto te desespera. Se que no fue tu intención, se que todo este año no fue tu intención. Se que todavía sos la única persona que puede hacer que sienta que soy maravillosa, cuando me veo desde tus ojos no me odio.
A veces pareciera que pasaste tu vida rodeado de gente mínima que nunca te importó. A veces pareciera que siempre te importó todo. A veces recuerdo almorzar sola sentada en una vereda porque vos te ibas a comer con ella. Eras mi único amigo y yo trataba de no sentirme miserable porque no queria que me tuvieras lástima. En realidad nunca hubo lugar para mi en tu vida. Me tranzaba tipos solo para tener con quien almorzar.
Despues de todo estoy viviendo su vida, duemo en su cama con su novio, me ocupe de llenar todos sus espacios, me junto con sus amigos, me muevo en sus ambientes. Cuando dos mujeres se cruzan no sale nada bueno. Las mujeres tenemos sentimientos poderosos. En el silencio se mueven las mareas más turbias, a veces pienso que debo buscar a esta mujer a la que quede unida y cortar todos esos lazos entre nosotras…antes de que pasen los años y deje de amarte a vos y la siga odiando a ella.
Puedo comprender todo esto, puedo dejar ir todo ese dolor, todos esos años, toda esa humillacion, puedo dejarlos ir a todos, puedo sentir mi camino a través de toda esta oscuridad.
Y, otra vez, todavía puedo verte al final. Necesito paz y descanso. Si haber vivido como viví me hace ser la mujer que soy hoy, entonces valió la pena haberlo sentido todo tan intensamente. Sos alguien aparte de mi en este mundo, eso es precioso.
Ya tengo con quien almorzar, ¿No?
Los ojos de él cuando le conté lo que habías hecho. Simplemente dijo que me amabas sólo que no eras así. Pude haberlo besado y no lo hice, porque lo necesitaba constante, necesitaba alguien intocable sobre el cual proyectar todo lo que desesperadamente necesitaba de un hombre para sobrevivir entre tanta hostilidad.
Yo sabía que me amabas con locura y vos sabías que no importaba con cuantos hombres me fuera a pasar el rato siempre volvía a sentarme en mi banco, a tu lado. A mi no me importaba tu novia porque sabía que había más entre nosotros que entre ustedes y a vos no te importaban los tipos con los que andaba porque ellos pasaban y vos quedabas. Yo siempre volvía a vos.
Entonces paso lo que paso y supe que esos cuatro años podían más que lo nuestro. Porque en ese momento, peso más la costumbre, pesaron más esos cuatro años de convivencia que cualquier vínculo entre nosotros.
Ya no es como antes, solo que yo sigo regresando a vos, ¿No? Porque pude haberlo besado y no lo hice. Soy como un puto perro callejero. La sorpresa en sus ojos y yo con una media sonrisa diciéndole que no todo es lo que parece, que no solo no sos un dominado sino que tambien te das el lujo de romperme el corazón. Pena en sus ojos, no lastima, sino pena. Yo ahí parada vestida como una prostituta francesa, con un cigarrillo en la mano esperando que nadie note ese leve temblor.
No me escuchas porque soy tu novia. Este mail que ya me lleva tres horas esta lleno de cosas que no sabías acerca de historias que ya conoces y si en lugar de estar en Japón obligado a deglutir mi verborrágea, estuvieras acá, hubiese dicho la primer frase de este mail y hubieses dicho “ya me lo contaste” . Acto seguido, te pondrias a jugar con tu pene y, aunque probablemente te divertirías con el ruidito que hace contra tu panza, te perderías todo lo que acabo de escribir.
Todavía soy la encarnación de la maldad que conociste en segundo año. Y todavía puedo golpearte ¿Cuándo dejaste de respetarme?, ¿Fue ese día, no? Viste como me afectó que te acostaras con otra y te desilusionaste ¿Te desilusionó verme débil? ¿Te pensás que si fuese débil seguiría acá siendo tu novia? ¿Sabes las bolas que hacen falta para tragarse el orgullo y seguir?
Despues de eso me acoste con vos, conocí a tu familia, me quede en tu casa, dormí en tu cama, ordene tu vida. Despues de eso YO me tome el trabajo de tirar todas SUS cosas, leí todas sus cartas, ví todo lo que compartían juntos, ví sus fotos abrazados en todos tus cumpleaños a los que no me invitaste, todos los regalos que le hiciste, dormí en la cama en la que te la garchabas.
¡Y el puto primer peluche que le compraste! Apuesto a que no fuiste a revolcarte con otra despues de dárselo, porque esa es la historia de mi primer peluche tuyo.
Todo me lo banqué yo solita – mi cuero, mi espalda, mi cuero-
Fui feliz, te juro que cuando me diste ese regalo sentí felíz y pensí que al fin, al fin, la vida me sonreía. Se lo lleve a mi psiquiatra y lo puse en el escritorio como si fuese algo que no puedo procesar. Forrester escribió que la llave del corazón de una mujer es un regalo inesperado en un momento inesperado.
Terriblemente cruel.
No lo demostre en el momento porque no sabía como reaccionar pero estaba tan inocentemente felíz con el estúpido peluche que mientras vos estabas en el cine con tu ex ni se me cruzó… nada.
No se me cruzó nada.
Sigo pensando que esto no es más que mi culpa, por más agresiva que me pueda poner.
Porque yo soy la mujer.
Yo soy la mujer y no se que mierda significa eso.
