Capítulo IV: El diario de la esposa. El retorno de Wen.

02 de Abril del 2007

Te vi y estas acá, no te imaginas cuanto. Y eso, en definitiva, no significa nada. Dos palabras de tu boca y estás acá. Esta soy yo absorbiéndote.

Soñé con la estupidez humana. Vi el futuro y volví. Todo era vacío y sin objeto. No había belleza. Todos estaban ahí.

Y anoche Wen me abrazaba y temblaba. No puedo, no ahora. Estos besos que nos unen y que no deberíamos darnos. Besos que nos atan  y es dulce.

-No me hagas extrañarte. No me hagas anhelar tus brazos y la simplicidad de nuestra vida juntos. -

Wen me besa y es mi hogar.

-Sos vos, sos vos, no dudes de eso. Sos vos pero no ahora. Sos vos el primero y el último, pero eso no quita…  todo lo del medio.- Leer más »

La muerte de TianTian: Lola vuelve a ser la ausencia.

Dejar a TianTian, es matar la inocencia. El llora. El dice “casamiento”. El da su último manotazo de ahogado: ¿Cómo se retiene a Lola?

No se puede. Nadie, no se puede, ni siquiera Wen pudo.

Y aún así, Wen es el argumento de la huída: Soy su criatura, irremediablemente.

Las palabras que no dejan lugar a la esperanza.

TianTian llora y yo permanezco firme. Cuando la decisión está tomada, cuando la idea de que es lo correcto ha tomado mi cabeza, mi voluntad es absolutamente inquebrantable.

Soy la mujer que tiene el coraje de destruir al mundo, soy la mujer que puede arrancarse el corazón del pecho sin que le tiemble el pulso. Leer más »

El amor de TianTian y el chasquido de los dedos de Wen.

Noche calurosa. Coger con el ruido del ventilador, la brisa de la ventana abierta y esa pegajosidad de los cuerpos que,  por alguna razón, embellece todo. Exquisita cotidianeidad de una noche de calor en Buenos Aires.

Lola – La Mujer- va al baño a refrescarse [calor] Camina semidesnuda por la casa [mucho calor]. Abre la heladera, toma agua, ve a TianTian apuntarla con la cámara por el rabillo del ojo.

Amor son ojos fijos que ven profundamente.

Lola bebe su agua mientras lo observa parado en cuero jugando con el celular  [adorable, como un niño, todos los hombres son niños]. Su abdomen, su pelo cayéndole sobre el rostro [todo lo que haga desnudo es belleza].

Amor son ojos que conocen la adoración. Leer más »

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